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Edición
Especial sobre la CBI
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Dicho Por Sus Protagonistas:
Por Qué la CBI Rehusa Tomar Medidas
a Favor de la Ordenación Global de la Ballena
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"La CBI presentó una
resolución urgiendo a los países a que se expidan sobre la elaboración de
nuevas reglamentaciones para el seguimiento e inspección de la caza de la
ballena… La concreción de este sistema regulatorio es uno de los escasos
obstáculos remanentes para la reanudación de la caza"
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La Humane Society de los Estados
Unidos (HSUS)
Revista ALL ANIMALS, otoño de 2000 |
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| "Nos oponemos a la caza de
la ballena… Gran Bretaña propone una prohibición permanente para la caza de
la ballena" |
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Elliot Morely
Ministro de Pesca, Reino Unido |
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| "Alemania se opone a la caza
de la ballena con fines comerciales" |
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Comisionado de Alemania ante la
CBI |
La observación de la HSUS es bastante acertada. Aquellas naciones que se oponen a la caza de la ballena ven en este estancamiento de la negociación del plan de ordenación de la ballena y la caza de la ballena, el último obstáculo para el levantamiento de 14 años de prohibición de caza de la ballena. La presiones desde la CITES y otros organismos científicos que urgen a la CBI a que avance, ha sido un disparador para que las naciones anti-balleneras se apresuren a transformar todos los océanos del mundo en santuarios, cerrando su acceso a toda cultura que tradicionalmente haya utilizado la ballena.
En el eje de los debates por la preservación o uso racional de la ballena, aparece la intención de confundir la caza "industrial" y "comercial" de la ballena. La primera significa el aniquilamiento que sufrieron las ballenas de gran tamaño para la extracción de su aceite. Esa vergonzosa faceta de la historia humana fue perpetuada por los países hoy llamados "desarrollados", que cazaron ballenas hasta el borde de su extinción para utilizar su aceite para lubricar su maquinaria industrial, iluminar sus casas y calles en la época preeléctrica.
Caza "comercial" significa el deseo de aquellas naciones y culturas cuya gente percibe a la ballena como una fuente nutricional y cuya historia relacionada con la ballena están fuertemente ligada a la conservación y no a la explotación. El aspecto "comercial" surge de la necesidad de realizar transacciones con la carne y grasa obtenida de extracciones limitadas y reglamentadas por naciones como Noruega, cuya población no consume grasa y que podría exportarla a Japón donde sí es aprovechada. Las transacciones entre estas naciones surgen de la necesidad de no desperdiciar el recurso. No obstante, se las critica y acusa de tener idénticas motivaciones temerarias y destructivas de aquellas naciones industrializadas que ahora se autocalifican "salvadores de la ballena".