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Boletín
electrónico de agosto - 2005 |
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IWMC
World Conservation Trust |
Trece años después:
Será aun el número de la Mala Suerte
Si
nos remitimos a las estadísticas ambientales, y aun si intentamos establecer
una tendencia con los datos obtenidos, veríamos que no hemos hecho lo
suficiente. Básicamente, hemos fallado en la comunicación y en la educación.
Desde la estructura de los convenios internacionales relacionados con el
ambiente hasta nuestros programas educativos notamos la escasa importancia
otorgada a estos dos pilares del desarrollo sustentable.
Infortunadamente,
los programas existentes han encarado la ecología de manera muy amplia,
confundiendo a menudo los elementos fundamentales que hacen al cambio de
nuestros hábitos de consumo y actividades productivas. Uno de estos elementos
fundamentales es la "conservación", interpretado generalmente como
"preservación a ultranza". Si nos equivocamos en esta
interpretación, el resto estará "todo mal".
En efecto, es fundamental que las presentes y
futuras generaciones de todo el planeta comprendan que si nuestros recursos
naturales renovables (animales y plantas) han de perdurar en el tiempo, será
únicamente porque los supimos administrar. Y aquí es donde debemos ponernos de
acuerdo: la conservación se logra con diferentes herramientas. Se puede
conservar un recurso utilizándolo consuntivamente (aprovechando sus productos y
beneficios), no consuntivamente (como reserva natural, de biodiversidad, con
fines turísticos), o preservándolo de todo uso (si están amenazados de
extinción, si no permiten su utilización sostenible, o son únicos).
De la Cumbre Mundial de Medio Ambiente y
Desarrollo de Río 92, se puede rescatar la elaboración de la Agenda 21. A
nosotros nos corresponde la responsabilidad de demostrar que sabemos utilizar lo
que naturaleza nos ofrece sin destruirla. El ejemplo provendrá de nuestra
inteligencia y comportamiento, demostrando que no necesitamos importar campañas
ni propagandas. No cometamos el error de prohibir, sin haber tratado utilizar
sin destruir. 
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