El objetivo central de este Programa es implementar y llevar adelante un
modelo de aprovechamiento sustentable del Loro Hablador siempre y cuando esta
acción sirva como instrumento efectivo para la conservación de la especie y su
hábitat. En tal sentido, se pone énfasis en alcanzar dos metas fundamentales:
1) los propietarios u ocupantes legales de las tierras donde se colectan
pichones deben ser los principales beneficiarios del aprovechamiento del
recurso. Se debe lograr que su renta aumente lo suficiente como para que
reduzcan actividades productivas de alto impacto sobre el ecosistema chaqueño
(principalmente el uso forestal intensivo y el desmonte para cultivos).
2) debe incrementarse la superficie de hábitat bajo protección.
A su vez, para alcanzar estas metas deben cumplirse los siguientes
requisitos:
1) Deben fijarse cuotas de extracción y no de comercialización. · Sólo de
este modo se podrá regular el impacto de cosecha sobre las poblaciones. · Se
induce a disminuir la mortalidad en las etapas de acopio y transporte.
2) La cosecha debe realizarse dentro de tierras bajo propiedad privada. De
esta forma se asegura: · Que exista un responsable del uso del recurso. · Que
el recurso represente para el propietario una alternativa económica de
suficiente magnitud como para que justifique conservar el bosque dentro de su
propiedad. · Que los lugares de extracción sean definidos, facilitándose las
tareas de control. · Que se puedan establecer cuotas de extracción en base a
la abundancia y productividad de la especie dentro de áreas de superficie
conocida y también en base al compromiso por parte del propietario de conservar
su hábitat.
3) El aprovechamiento del recurso silvestre debe financiar la totalidad de
los costos que aseguren su sustentabilidad es decir, no deben externalizarse los
costos que el estado tiene en relación con la gestión y control de la
actividad. Esto implica que: · Se reinvierta parte de la ganancia en
conservación de hábitats y en monitoreo periódico de su estado poblacional.
Los beneficios económicos que obtengan los recolectores de pichones y
acopiadores locales deben ser lo suficientemente altos como para permitir un
buen grado de especialización. Esto aumentará la eficiencia del
aprovechamiento por reducción en la mortalidad de los ejemplares extraídos y
menor impacto sobre árboles-nido. · Se invierta en mejorar los mecanismos de
control implementando sistemas que permitan regular la cosecha (anillado de
ejemplares en los sitios de extracción) y limiten la destrucción de los
árboles-nido (marcas numeradas para los árboles-nido). · Se invierta en
mejorar la alimentación y el estado sanitario en las etapas de cosecha y
acopio.
4) Debe existir algún tipo de inversión de riesgo previa a la exportación
para crear un compromiso de continuidad en el aprovechamiento del recurso. Es
necesario que: · Se invierta en instalaciones de acopio apropiadas en los
lugares de extracción y cuarentena para reducir la mortalidad y en la
provisión de elementos que faciliten la extracción de ejemplares para evitar
la destrucción de árboles-nido.
5) Las administraciones nacional y provinciales deben asumir el compromiso de
asegurar la conservación de la especie y su eventual aprovechamiento
exclusivamente bajo normas de sustentabilidad. Para esto: · Las políticas al
respecto deben ser homogéneas entre provincias primando el interés común
antes que el sectorial. · Deben disponer de todos los medios a su alcance para
proteger porciones representativas de su hábitat y para efectuar un eficiente
control y regulación de su comercialización.