Durante la etapa experimental, y como paso previo e indispensable para
implementar el Programa, se alcanzaron las siguientes metas:
v Se logró uniformidad en los criterios de conservación y manejo de la
especie entre las administraciones provinciales donde se encuentra distribuida
la especie. v Se alcanzó una capacidad de control efectiva sobre las distintas
etapas del sistema, especialmente en lo que se refiere al cumplimiento de los
cupos y modalidades de extracción de ejemplares de las poblaciones silvestres.
v Se aumentó significativamente la renta de los dueños u ocupantes legales de
las tierras (que en la mayoría de los casos son al mismo tiempo recolectores de
pichones), logrando que reciban al menos seis veces más ganancias por cada
ejemplar con respecto a lo que recibían en el pasado o podrían recibir
actualmente a partir del comercio ilegal.
Luego de implementado el Programa, se alcanzaron las siguientes metas: v Se
ha creado la primera reserva de hábitat, correspondiente a bosque chaqueño,
ubicada 40 km al sur de la localidad de Fuerte Esperanza, Provincia del Chaco.
El Poder Ejecutivo Provincial ha destinado a esta finalidad 17.500 hectáreas de
tierras fiscales mediante el decreto Nº 2387/ 98 el cual está pronto a ser
refrendado por la legislatura. La reserva está siendo implementada con dinero
proveniente del "Fondo para la Conservación del Loro Hablador" que,
como se mencionara, proviene de la exportación de ejemplares de esta especie. v
Uno de los exportadores de Amazona aestiva adquirió 10.000 ha, colectó
pichones dentro de su propiedad y los comercializó respetando la condición de
preservar un 20% del área total y de conservar otro 60%. El bajo costo de las
tierras y la disminución del 50% en el depósito previo a la exportación, le
permitiría pagar estas tierras con las ganancias de la colecta de loros en
cinco temporadas. v Al extenderse el Programa y habilitarse propiedades para la
colecta de pichones en zonas donde tradicionalmente existía un significativo
comercio ilegal, la cantidad de ejemplares efectivamente colectados en esas
zonas se redujo en más de un 50 % (Gráfico ).