Santiago de Chile, 6 de noviembre: La Corvina Negra o Bacalao de
Profundidad, sufre una explotación excesiva en determinadas zonas de su
área de distribución, debido a la pesca ilegal, no declarada y no
reglamentada (IUU, según sus siglas en inglés) que existe en esos mares.
Aún tratándose de una especie marina que no está amenazada de
extinción, de acuerdo a los propios criterios de la CITES, Australia
presentó una propuesta para que ingrese al Apéndice II.
"Tal como lo recomienda la FAO (Organización para la Alimentación
y la Agricultura) las Partes entendieron que no había que incluir esta
especie en el ámbito de la CITES", dijo Eugene Lapointe, Presidente
de IWMC World Conservation Trust. "Sucede que si la incluíamos,
abría las puertas para que otras especies de gran valor pesquero también
quedaran atrapadas y, además, agregaba mecanismos de control inaplicables
para la pesquería".
Lapointe, quien fue Secretario General de la CITES entre 1982 a 1990,
sostuvo que ya existen organismos y tratados internacionales que regulan la
pesca de esta especie. "En la práctica, era imposible enmendar el
texto de la Convención para que fuese aplicable al comercio de especies
marinas explotadas comercialmente. Además, había que lograr un consenso
mayoritario para cambiarlo, y en el caso de lograrlo, la CITES sería nada
más que un complemento para el manejo de especies o poblaciones ya
reguladas por organismos especializados".
El presidente de esta organización no gubernamental, explicó que
había dudas sobre la competencia de la CITES, ya que se trataba de un tema
para el cual este organismo internacional no fue constituido. "La
propuesta de Australia era un mal ejemplo de una tentativa de implicar a la
CITES en un tema para el cual no fue creado. Además, era de difícil
acatamiento y afectaba a las economías nacionales de muchos países, las
comunidades locales y la seguridad alimentaria mundial".
Los documentos de IWMC recomendaban rechazar la propuesta de Australia,
y proponía que la CITES continue con el proceso de consultas con la FAO,
para determinar cuáles serían las condiciones o criterios de
conservación más convenientes para que estas especies pesqueras puedan
beneficiarse con la cobertura de la CITES.
La Coalición Internacional de Asociaciones Pesqueras (ICFA, con sede en
EEUU), recomendaba a los delegados reunidos en Santiago de Chile, que
tengan en cuenta que la Convención para la Conservación de los Recursos
Marinos Vivos Antárticos (CCAMLR), había instado a Australia para que
retirase la propuesta.
"La pesquería del Bacalao de Profunidad no está amenzada de
extinción", dijo Lapointe y agregó: "El comercio internacional
no podría jamás amenazar de extinción biológica a esta especie, ya que
un recurso pesquero de estas características deja de ser rentable mucho
antes de correr algún tipo de riesgo de extinción". 
IWMC World Conservation Trust fue establecida en 1994 y
cuenta con su oficina central en Lausana, Suiza y oficinas regionales en
Argentina, Canadá, China, Japón y los Estados Unidos de América. Eugene
Lapointe, Presidente de IWMC World Conservation Trust fue Secretario
General de la CITES (la Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de Fauna y Flora Sillvestres) entre los años 1982 y
1990.