"La decisión de los países de rechazar la propuesta de
Japón con respecto a las ballenas, cuestiona seriamente los criterios de
funcionamiento de la CITES, ya que la medida no tiene sustento científico
y sí un criterio político", dijo Eugene Lapointe, Presidente de IWMC
Word Conservation Trust.
En el marco de la 12ª Conferencia de las Partes (CdP12) de la CITES,
las propuestas impulsadas por Japón fueron rechazadas en votación
dividida. El país asiático solicitó para transferir la población de
Rorcual menor (Balaenoptera acutorostrata) del hemisferio norte, y
la población de ballena de Bryde (Balaenoptera edeni) del Pacífico
Noroccidental; del Apéndice I al Apéndice II.
A pesar de los fuertes argumentos de la delegación japonesa, y de las
garantías de control que expuso este país, las enmiendas fueron
rechazadas por un conjunto de países que desestimaron los criterios
básicos de funcionamiento de la CITES.
La propia CBI expuso claramente que las poblaciónes no se encuentran en
riesgo de extinción. Sin embargo, algunas partes utilizaron criterios
subjetivos y sin base científica, y rechazaron las propuestas de Japón.
Tal como lo manifestó Lapointe, "si la propia CBI reconoce que las
dos especies no corren riesgos de extinción por su estado poblacional,
automáticamente deberían ingresar en el Apéndice II y esto no debería
ser cuestionado, ya que de otra manera estaríamos desconociendo las
propias reglas de funcionamiento de la CITES".
Lapointe, ex Secretario de la CITES y actual presidente de IWMC (una
organización internacional que promueve la utilización sustentable),
señaló que el máximo organismo que regula en comercio internacional de
especies silvestres "debería utilizar a la CBI únicamente como
organismo consultor y no para delegar sus decisiones y resoluciones. La
CITES tiene que interrumpir su dependencia de este organismo y asumir la
responsabilidad que le corresponde en la conservación y el manejo de un
recurso tan importante como las ballenas".
La medida implica una negación a los pueblos y a su cultura, a realizar
una utilización sustentable de un recurso silvestre renovable. "Tal
como lo manifestó la delegación de Antigua y Barbuda, debemos enfrentar
la vida real y olvidar las emociones, y asumir de una vez por todas la
responsalidad que le compete a la CITES en el uso sostenbible de los
recursos", continuó Lapointe.
"Existen argumentos científicos que demuestran la recuperación de
las especies y que ya no se encuentran en riesgo de extinción", dijo
Lapointe y agregó que "las medidas cautelares propuestas por Japón,
que son vinculantes a las Partes, en cuanto al comercio y captura ilegal,
responden a las exigencias existentes." 
IWMC World Conservation Trust fue establecida en 1994 y
cuenta con su oficina central en Lausana, Suiza y oficinas regionales en
Argentina, Canadá, China, Japón y los Estados Unidos de América. Eugene
Lapointe, Presidente de IWMC World Conservation Trust fue Secretario
General de la CITES (la Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de Fauna y Flora Sillvestres) entre los años 1982 y
1990.