El principio de manejo de recursos multiespecífico ha sido discutido
por muchas organizaciones internacionales incluida la FAO. En la
Declaración de Kioto de 1995 adoptada por la Conferencia Internacional
para la Contribución Sustentable de la Pesca a la Seguridad Alimentaria y
acordada por 95 naciones, se hizo notar que la efectividad del manejo
multiespecífico debe ser estudiada y debe ser considerada la cosecha a
niveles tróficos múltiples (Gobierno de Japón, 1995). Esto significa que
los mamíferos marinos no deben ser excluídos del uso sustentable de los
recursos marinos. También, en 1999, la Comisión del Atún del Océano
Indico (IOTC), reconociendo la importancia del enfoque del ecosistema en la
administración de las pesquerías, animó a su Comité Científico a
realizar investigación sobre la depredación por mamíferos marinos y
tiburones de los atunes capturados en palangre. Esta decisión fue hecha en
base a muchos informes de daños causados por la depredación de mamíferos
marinos en las pesquerías palangreras de atún especialmente aquellas en
países en desarrollo.
La Organización de Ciencias Marinas del Pacífico Norte (PICES)
también estableció un grupo de trabajo sobre el consumo de alimentos por
mamíferos marinos y aves marinas en 1995 el cual notó que hay una
cantidad inadecuada de datos cuantitativos sobre el ecosistema,
especialmente aquellos sobre la ecología alimentaria de los depredadores
mayores (PICES, 1999). La Cuarta Conferencia Anual de la Convención sobre
la Conservación y la Administración de los Recursos de Bacalao en el Mar
de Bering Central (Pusan, República de Corea, noviembre de 1999) decidió
incluir un estudio sobre el enfoque del ecosistema en su plan de trabajo
del 2000, enfocado en la relación presa/ depredador entre el bacalao
(colín de Alaska) y los mamíferos marinos.
La Conferencia Ministerial de la FAO sobre la Aplicación del Código de
Conducta para la Pesca Responsable (Roma, marzo de 1999) y el Comité de
Pesca de la FAO (FAO 1999) también reconocieron la importancia del enfoque
de manejo de especies múltiples para la utilización sustentable de los
recursos pesqueros. La competencia entre los depredadores mayores y las
pesquerías también fue discutida en la 51ª y la 52ª reunión de la
Comisión Ballenera Internacional. Además, el Comité Científico de la
Comisión Ballenera Internacional planea realizar un taller de trabajo
sobre esta materia en el 2002.
El Comité Científico de la Comisión de Mamíferos Marinos del
Atlántico Norte (NAMMCO) está también actualmente realizando estudios
sobre el papel de los mamíferos marinos en el ecosistema. El informe del
2000 del Comité Científico de la NAMMCO específicamente hace notar que,
en algunas áreas del Atlántico Norte, el consumo de peces por los
mamíferos marinos es por lo menos igual a la captura de las pesquerías
(NAMMCO, 2000).
Más recientemente, los participantes (en su mayoría científicos
pesqueros) en el Tercer Congreso Mundial de Pesquerías efectuado en Pekín
desde octubre 31 a noviembre 3 del 2000, el cual tuvo como temas la
necesidad de alimentar al mundo con pescado en el siguiente milenio y la
necesidad de balancear la producción de las pesquerías y las
consideraciones ambientales, adoptó una resolución apoyando fuertemente
una mayor investigación y otras iniciativas en apoyo del desarrollo de
enfoques de manejo multiespecífico para la administraación de los
recursos marinos.
Esto significa que debemos estudiar el papel de las ballenas en el
ecosistema incluyendo el impacto en las pesquerías resultante de su enorme
consumo de peces y de otros recursos marinos. También significa que el uso
sustentable de los recursos a todos los niveles del ecosistema (incluidas
las ballenas) es el enfoque más apropiado para la administración de los
recursos marinos que la protección total de un componente del ecosistema
(ballenas) independiente de su estado de conservación.
Al contrario de la posición simplista asumida por el Departamento de
Comercio de los Estados Unidos, todas estas organizaciones científicas
internacionales han reconocido que los mamíferos marinos sí tienen un
impacto potencial en las pesquerías comerciales y que el consumo de peces
por los mamíferos marinos debe ser incluido en los enfoques multiespecies
para la administración de los recursos marinos.
El folleto del Departamento de Comercio de los Estados Unidos también
pasa por alto el hecho de que las ballenas son un recurso alimentario
valioso y que su captura sustentable es posible dada la abundancia de
algunas poblaciones y el procedimiento de manejo sumamente conservador y de
mínimo riesgo desarrollado por el Comité Científico de la Comisión
Ballenera Internacional .
El folleto estadounidense dice que "En realidad, otros depredadores
oceánicos pudieran muy bien aumentar su consumo de peces si estos fueran
más abundantes ". Nosotros estamos de acuerdo. Evidentemente, si los
peces fueran más abundantes, la humanidad podría aumentar sus capturas,
para alimentarse.
Concordamos también con el Departamento de Comercio estadounidense en
que "la mejora en la gestión de las pesquerías, como bosqueja la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, sería por mucho la manera más eficaz de aumentar el
rendimiento de la pesca."
Sin embargo, el Departamento de Comercio olvidó mencionar que en 1998,
el Cuadro de Alto Nivel de Expertos Externos en Pesquerías de la FAO
expresó el punto de vista de que la FAO y todas las organizaciones de
administración pesquera deberán cada vez más desarrollar un enfoque del
ecosistema para el manejo de recursos. Esto significa que, entre los
componentes mayores de un ecosistema, la relación presa / depredador debe
ser comprendida.
También significa que no podemos ignorar el consumo de peces por los
cetáceos el cual es estimado ser de 3 a 5 veces la cantidad de recursos
marinos capturados para consumo humano. Ciertamente, la interacción entre
cetáceos y pesquerías se ha transformado en un asunto de la mayor
importancia en muchas partes del mundo y es un asunto que reviste
importancia en el contexto de la seguridad alimentaria mundial. No tiene
sentido, por un lado, poner en práctica una reducción de la flota
pesquera recomendada como necesaria por la FAO y, por otro lado, pasar por
alto el enorme consumo de peces por los cetáceos.
Las ballenas han aumentado desde la introducción de la moratoria de la
caza comercial hace casi 20 años. Las poblaciones de peces no han
aumentado durante este tiempo de forma que la competencia entre las
ballenas y las pesquerías se ha estado intensificando mientras la
depredación de peces por peces probablemente ha disminuido o permanece
estable.