La posición del Gobierno de los Estados Unidos dentro de la Comisión
Ballenera Internacional (IWC) de dar protección total a los cetáceos
independientemente del estado de conservación en que se encuentren, es
contraria al mejoramiento del manejo de nuestros recursos pesqueros para
asegurar pesquerías sustentables. La política de los Estados Unidos que
sitúa a los mamíferos marinos por encima de las necesidades humanas pone
en riesgo el manejo adecuado de las pesquerías en favor del políticamente
conveniente objetivo de dar protección total a las ballenas.
El folleto del Departamento de Comercio de los Estados Unidos trata de
esconder o ignorar el serio problema de la competencia entre los mamíferos
marinos y las pesquerías haciendo declaraciones que ignoran los hallazgos
científicos y llamando a estas declaraciones "hechos" y citando
ejemplos poco problemáticos. Esto es análogo a citar dos o tres ciudades
con tasas bajas de criminalidad y en base a ello negar que el crimen existe
como problema. Por otro lado, para muchas áreas del océano, los hallazgos
científicos muestran claramente que el consumo de peces por los cetáceos
es importante y a menudo en competencia directa con las pesquerías para
consumo humano. 